sábado 25 de febrero de 2012

Conexión

Nora es escritora. Sólo cree en sus letras, que forman palabras, que forman oraciones. Nora está convencida de que no existe nada más importante que leer y escribir.
Diego es matemático. Sólo cree en sus números, que forman cifras, que forman ecuaciones. Y Diego está convencido de que no existe nada más importante que hacer cuentas.

Un día Nora encontró en el suelo el número 5, lo levantó y decidió caminar hasta encontrar a su dueño.
Diego encontró la letra N debajo de una ecuación, la levantó y decidió caminar hasta encontrar a su dueño.
A mitad de camino, Nora se encontró con Diego, se enamoraron y tiempo después tuvieron un hijo al que le encanta la música.
Es la curiosidad la que hace que el mundo dé vueltas.

Pablo Bernasconi.

jueves 9 de febrero de 2012

dosmilquinientoskilómetrosdeidaydosmilquinietoskilómetrosdevuelta

Cortar el agua. Perderse en un cerro. Comprar pan. Comer papas. Bailar una canción desconocida. Toser. Llorar. Arder en fiebre. Delirar. Comer un helado para volver. Echar de menos. Escribir algo y borrarlo al mismo tiempo. Disparar. Cantar. Contar un cuento. Abrir la ventana. Despeinarse. Viajar. Pasar frío. Morir de calor. Cabecear. Reírse. Coser. Pegar. Tener miedo. Querer: volver, bailar, escribir, entender, te.

sábado 21 de enero de 2012


Hoy día pisé un chicle. Después de sentirme toda una perdedora me puse a pensar en la razón por la que alguien tira un chicle a la calle, porque un chicle no es una basura cualquiera, no es un papel, ni una botella, pienso que cuando tiras un chicle a la calle, lo haces pensando en que existe la probabildad de que alguien lo pise. Yo no suelo tirar basura a la calle, de hecho no lo hago nunca, pero si tirara mi chicle a la calle, esperaría en ese lugar para asegurarme que alguien lo pisara.

miércoles 11 de enero de 2012

Hoy, después de muchas lágrimas silenciosas, iba a llegar a escribir sobre cualquier cosa que no tuviera que ver con mis lágrimas, al menos en parte. Tuve una tarde de aquellas que vale la pena enmarcar, pero siempre me va a faltar algo, siempre alguien me va a estar tocando el hombro o mirando desde la esquina, y no sé qué hacer con eso.

domingo 25 de diciembre de 2011

Pon un disco o cambiale el agua a los peces

Como si no hubiesen pasado suficientes cosas extrañas para no hablar de algo. Como si fuera mentira que salgo casi todos los días sin estar muy segura de querer verte, como si cuando no te veo no te extrañara un poco, por lo menos un poco. Como si quisiera que estas palabras fueran para ti. Y es que han pasado tantas cosas, que no quiero hablar de ninguna de ellas, porque todas me están quitando el sueño, todas me tienen la guata revuelta y me hicieron volver al piso de ese edificio que no recuerdo bien, solo recuerdo el techo, porque es como si estuviera en las nubes. Como si mi colon aguantara un encuentro más contigo, como si escuchar veinte veces la misma canción fuera a solucionar algo, como si le hiciera caso a esos arrebatos que vienen de vez en cuando. Quiero hablar del clima, de mi corte de pelo, del precio del pan o de ese libro del perro que con solo comerse los libros aprende a leer; mentira, era un ratón.

miércoles 23 de noviembre de 2011

Mientras caías, siempre pensé que te volvería a ver, estábamos viendo las luces de la ciudad desde un balcón que no era el nuestro; nosotro nunca tuvimos balcón en realidad. Ahora me pregunto qué fue lo que tuvimos, que en ese momento era lo que estábamos a punto de dejar de tener, porque te lo llevaste, siempre te llevabas todo, los amigos, las ideas, los vueltos, las cabritas del cine, las entradas del teatro, los besos. Igual era porque yo te los regalaba.
Todos corrían y me decían que corriera yo también, pero tu sabes que no puedo porque canso, me canso rápido. Además siempre pensé que te volvería a ver. Te iba a ver al otro día para que me ayudaras a escoger un árbol, teníamos que tener uno, porque ese tipo nos dijo que encontráramos nuestro propio árbol, y lo hicimos, bueno lo íbamos a hacer hasta que te caíste. Podrías haber esperado, podríamos haber esperado hasta tener nuestro árbol, te podrías haber caído del árbol, también lo podríamos haber usado para eso.
No corrí porque pensé que te vería después, cuando todos llegaran y lloraran, te encontramos en la calle, la misma por donde anduvimos corriendo hace algunos días; sí esas veces corría y no me cansaba, tú me dabas explicaciones biológicas, pero yo prefería pensar que corría y no me cansaba porque corría contigo. Cualquiera de esas explicaciones era mejor que la tuya, tus explicaciones siempre eran mejores que las mías; la próxima vez que te viera, mi explicación iba a ser mejor, pero ahora no tenías como defenderte, asique no te di ninguna.

martes 18 de octubre de 2011

Dime cómo se hace para quedarse callado, para que no importe
Dime cómo se hace para controlar la angustia que genera la urgencia
Cómo se consigue creer en una bala
Dime cómo se mantiene ardiendo ese fuego que ilumina a ratos
Dime cómo se alimenta esa fe que a ratos parece hacer algo
Cómo se digiere información que nadie más leerá
Dime cuátos pasos más se pueden dar por la misma causa
Cuántas frases que parecen que cambian el mundo se pueden crear
Dime cuántas botellas se necesitan para devolverle la vida a alguien
Dime cuánto es lo máximo que te puedes esconder, que te pueden mojar, que puedes correr Dime cuántas lágrimas involuntarias te puedes secar
Dime cuántas frases necesitamos para mantenernos en pie
Dime cómo se aguantan las ganas de disparar
Dime de qué sirve matar
Cuéntame cómo se mantienen alejadas las polillas de tu discurso y del mío y del de ellos
Dime cómo se dueme con las calles así
Dime cómo hago para que importe
Dimé cuántas palabras se pueden escribir en la bandera
Dime de qué sirve quemarla
Dime cuántos insultos van a bastar para que alguien haga algo, y dime cuántos son lo que necesitas para sentirte mejor
Dime cuántas veces más tendremos que correr
Dime cuántas preguntas tengo que hacer para encontrarle sentido, dime de qué sirve no preguntar
Dime de qué sirve gritar, leer, repartir, pelear, discurtir, colgar, aplaudir, lleva el puño en alto, votar, quemar, (no) llorar, hablar, reprimir(se), pensar, conocer, correr, convencer(se), escribir.